giovedì 16 giugno 2011

400 €

Ayer me dijo alguien en facebook que el sistema que tenemos no se sostiene. Yo creo que no es cuestión de sistemas, sino de las personas que hacemos el sistema. Y pensando en esto se me ocurrió una cosa.

Hace unos años España iba bien. Al menos, así se decía. No me refiero al gobierno de Aznar, sino a los primeros años del actual presidente. Tan bien iba que, como las cuentas públicas tenían superávit, en una medida sin precedentes en ningún gobierno que se conociera, Zapatero decidió "repartir dividendos" y regalar a cada trabajador y, me parece, a cada pensionista, 400 €. Se hizo como deducción del IRPF, y, si no recuerdo mal, se aplicó a cada nómina como una bajada de la retención.

En principio la idea es magnífica. Como todo va bien, que la gente disponga de un dinerito extra para gastar en lo que le parezca. Pero fijémonos en un par de detalles. Los 400 € se descontaron de la retención de la nómina. Para un trabajador que cobre 12 pagas, esto supone 33,3 euros más al mes. Es decir, un euro al día.

Si una persona cobra 1.000 euros, cobrar 1.033,3 casi no lo nota. No supone un gran ingreso. Apenas es consciente de él. Es un dinero que tal como entra en el bolsillo sale. Un par de cervezas más, unas llamadas de móvil, unas compras en la tienda de al lado y los 33,3 € mensuales se han escapado. Al no ser conscientes de ello, los 400 € al año cambian de manos como por arte de magia, sin saber dónde ni cómo. No inciden en el ahorro personal, ni en el quitarse las deudas, ni en hacer una inversión ni en nada que vaya a repercutir en una mejora futura de las condiciones económicas de esa persona.

A nivel macroeconómico me faltan conocimientos para saber qué efectos tendría, pero imagino que no a un suficientemente grande: que 20 millones de trabajadores gasten en un año 20.400 € en vez de los 20.000 € que puede tener de base (por poner una cantidad) no deberían suponer una gran diferencia.

Y ahora digo yo: en vez de dar a los ciudadanos una cantidad de dinero que no va les iba a cambiar sustancialmente la vida, y que además no iba a repercutir de forma importante en la macroeconomía, ¿no se podría haber invertido en algo realmente productivo? Ante una situación de estancamiento de la productividad, de burbuja del sector inmobiliario (que ya se veía venir, hablamos de entre el 2007 y el 2009, si no recuerdo mal), ¿no se podían haber abierto nuevas vías de investigación, de desarrollo, de nuevos mercados? ¿En sanear deudas, en reforzar las pensiones, en ayudar a pymes, invertirlos en educación, aumentar las prestaciones por desempleo a los que realmente lo necesitan?

Si no me equivoco ese dinero se repartió durante 2 años. Suponiendo que en España fuésemos 20 millones de trabajadores, esto significó un total de 16.000 millones de euros. ¿Cuántas cosas se podrían haber hecho con 16.000 millones de euros?

Personalmente (y esto lo pensé en su momento, no sólo lo digo ahora) los hubiera invertido en empezar algo. Es decir, en abrir un nuevo sector productivo que, a la larga, hubiera generado empleo. En su día se hizo una apuesta europea por el sector aeroespacial, y los países que se apuntaron a ello (como España) a la larga consiguieron tener fábricas, es decir, puestos de trabajo. Se podría haber incentivado a empresas para que investiguen. O haberles ayudado a salir mejor al mercado exterior. O haber mejorado la red de transportes. O haber creado más plantas de energía renovable, con lo que, además de contaminar menos, hubiéramos salido un poco de la actual dependencia económica del gas y del petróleo. O, como dicen los del 15M, en crear una banca social (aunque yo tengo dudas sobre si funcionaría) que en estos tiempos de crisis hubiera ayudado a muchos pequeños empresarios y a muchas familias endeudadas.

Si metemos en la misma lógica un montón de proyectos absurdos, como el famoso regalo de bombillas de bajo consumo o el esperpéntico plan E, que sólo sirvieron para gastar y que no produjeron nada que se pudiera rentabilizar a largo plazo, por no hablar de la cantidad de gastos innecesarios de estupideces políticas, me doy cuenta de las masas de dinero que se pudieron haber usado en crear algo para el futuro y que se fue por las alcantarillas de la economía improductiva. Cosas que habrían generado empleo. Y que sin embargo nos gastamos, sin darnos cuenta, actuando irresponsablemente como nuevos ricos.

La mejor política social, a veces, no consiste en dar dinero a la gente. Muchas veces no pasa de ser puro populismo. Ser capaces de focalizar ese dinero en proyectos que, a la larga, generen beneficios sociales en forma de trabajo, que es lo que más hace falta, hubiera sido lo mejor quizá no para evitar, pero sí para paliar algunos de los efectos de lo que ahora pasa.

lunedì 6 giugno 2011

Responsabilidad, consciencia y economía (o algo así)

Creo que no estoy de acuerdo en eso que dicen algunos de que los culpables de la crisis económica sean los bancos. Ellos han tenido su parte de culpa, enorme, por supuesto, porque enorme ha sido su irresponsabilidad a la hora de dar créditos de forma indiscriminada, sin garantías suficientes, de captar dinero a base de tipos de interés que no se correspondían con la realidad económica productiva, y de manejar un dinero que no es suyo de forma peligrosamente especulativa.

Sin embargo, la gran parte de la culpa -y esto es algo que no sólo he pensado yo, sino que lo he hablado con personas que saben muchísimo más que yo de todo esto- la tienen los agentes económicos que tienen el poder real en la economía: nosotros, los consumidores.

Se pueden hacer leyes, se puede hacer marketing, se puede hacer de todo, pero si el consumidor no compra, el que produce no vende. Lo que ha ocurrido en España (y en EEUU) es que una masa tremenda de consumidores se lanzaron a comprar masivamente un producto (la vivienda) que probablemente no podían permitirse, porque tenían unas expectativas (laborales, financieras y sobre todo del valor futuro de su compra, "la vivienda nunca baja de precio") que no se correspondían con la realidad.

Los consumidores adquirían cualquier cosa, algunos por la "necesidad" (entre comillas) de poseer una casa, y otros por invertir en un bien que más adelante podrían vender "seguro" (entre comillas) a un precio mayor.

Aquí la cuestión es que el consumidor (es decir, las personas normales) no somos conscientes de lo que hacemos cuando usamos nuestro dinero. No somos conscientes de que firmar un crédito a interés variable es muy parecido a jugar en bolsa. No sabemos que el producto que adquirimos puede subir su valor de mercado o bajarlo. No sabemos qué es lo que ocurre con el dinero que ponemos en los bancos (que les prestamos a cambio de un interés) o que nos prestas. Somos, en general, inconscientes, en parte porque no sabemos, porque nos falta educación en una cosa tan importante hoy en día como es la economía, y en parte porque, sencillamente, no somos plenamente conscientes de lo que hacemos con nostros mismos (pero esto es otro tema). Por lo tanto, la primera solución a largo plazo debería ser que los consumidores recibieran una educación adecuada en cuestiones de economía y finanzas. ¿Por qué no se estudia economía en los colegios? ¿Es que la historia, las matemáticas, la literatura o la geografía son más importantes, para vivir en el mundo de hoy en día, que saber qué es el TAE, que es el IVA, cómo funciona una empresa o qué es invertir en bolsa?

Tampoco estoy de acuerdo, como algunos dicen, en que los bancos tengan que devolver los "rescates" que los gobiernos les han dado. Nos guste o no, la banca es un eslabón fundamental de la economía en la que vivimos. Si se cae la banca se cae la economía. Las empresas, cualquiera, hasta la más pequeña, necesita créditos, continuos, diarios, para poder sobrevivir. Las personas, cualquiera, necesitan créditos para comprar casi cualquier cosa, no sólo vivienda, sino un coche, un frigorífico, una lavadora.

Aquí el problema no es que se rescate a la banca, el problema es que esa banca no devuelva a la sociedad ese rescate que la sociedad le ha dado. Es decir, que el dinero que el gobierno da a la banca tiene que salir de la banca para ir a las empresas y a las personas. Ése, y no otro, es el punto importante. Lo que ocurre es que a los políticos les interesa que ese rescate que les han dado fluya, sobre todo, a los partidos y a las instituciones públicas. Las administraciones regionales y los ayuntamientos están endeudados hasta las cejas. Sin crédito entrarían en bancarrota. Si entran en bancarrota, los recortes sociales serían aún más grandes de los que tenemos ahora, y entonces se acabaría el choyo para muchos que viven muy bien de esto.

La solución, si la hay, no pasa porque los bancos devuelvan lo que han recibido, sino por obligarles, no sé de qué forma, a que ese dinero vuelva a circular a las empresas. Especialmente, a las más pequeñas. Pero, sobre todo, la solución probablemente pasa por educar a la ciudadanía en un tema tan fundamental en el mundo actual como es la economía.

Por cierto: http://www.triodos.es/

domenica 5 dicembre 2010

Masai

Dicen que los masai africanos pueden vivir más de 90 años... sin médicos ni medicinas, sin luz eléctrica ni tecnología, en casas hechas de barro y excrementos de animales, expuestos a la interperie y a los depredadores salvajes, y, además, sin comer carne ni beber agua:

http://www.elmundo.es/elmundosalud/documentos/2010/12/masai_soundslide/masai.html

sabato 4 dicembre 2010

APOYO A LOS CONTROLADORES AÉREOS

Pues yo sí que apoyo a los controladores. Y lo digo habiendo sufrido una huelga salvaje del personal de tierra de Barcelona, y sabiendo perfectamente lo que están pasando miles de personas atrapadas en los aeropuertos, como yo lo estuve hace 3 o 4 años. En ese caso, recuerdo, los trabajadores y sus representantes sindicales salieron de rositas, no les pasó nada.

Yo sí apoyo a los controladores. Basta ya del mangoneo de los políticos. Los controladores serán un colectivo ultrapagado y acomodado, pero para eso han aprobado unas oposiciones de las más difíciles que se pueden aprobar. No se puede permitir que un gobierno les rebaje el sueldo por las buenas, sin discusión y por decretazo. No se puede permitir que un gobierno apruebe la construcción de aeropuertos donde quizá no haga falta, aumentando los gastos de AENA y provocando el caos en las finanzas públicas.

Cuando se bajó el sueldo a los funcionarios -un 5%- fueron a una huelga general. Y luego tuvimos otra. Se dice que la bajada de los controladores roza el 30% -corregidme, por favor, si me equivoco- aunque me daría igual si fuera un 20%, un 15% o un 10%. ESO NO SE PUEDE PERMITIR.

España ha vivido en una burbuja continua, creada por especuladores, ricachones, banqueros y grandes directivos, que se han enriquecido así, especulando. Y los sucesivos gobiernos -primero el PP y luego el PSOE- no han hecho más que aplaudirles, reírles las gracias y ponerles una alfombra roja. Nadie ha pensado que estábamos creciendo por encima de lo normal, que estábamos viviendo más allá de nuestras posibilidades reales. El mangoneo de sindicatos, enchufados y amigotes se ha llevado por delante las arcas públicas, los fondos europeos y todos los dineros habidos y por haber. Nos han dado créditos que a duras penas podemos pagar. Nos han convencido de que España iba a crecer indefinidamente, que podíamos entrar en el G8, que habíamos superado a Italia, que íbamos a por Francia... Todo mentira.

Cuando la realidad nos explotó en la cara, el gobierno ¿qué hizo? Gastar y mirar para otro lado. Y la oposición, ¿qué hizo? Ladrar y mirar para otro lado. Las autonomías, ¿qué hicieron? Seguir engordando parlamentarios, consejeros, empresas públicas y gilipolleces lingüísticas y regionalistas. ¿Y los ayuntamientos? Empecinarse en sus proyectos nacidos de la megalomanía de alcaldes y concejales. Y mientras, mis amigos, al paro. Y los que no lo estamos, a partirnos el pecho por los restos que nos dejan.

Sí, es verdad, es una huelga ilegal. Pero ¿son acaso legales los piquetes "informativos" que coaccionan, sileconean cerraduras e incluso usan la violencia para impedir que se abran empresas durante las huelgas legales? ¿Son legales los incumplimientos de los servicios mínimos durante las huelgas legales? ¿Acaso fueron legales la gran cantidad de revoluciones -y esta, desde luego, no lo es- que han cambiado la historia? Y ya que hablamos de legalidad, ¿son lícitos los dineros que legalmente se llevan todos los enchufados, amigotes y peloteros de gobiernos, sindicatos, ayuntamientos y empresas públicas de turno? En Italia Berlusconi está legalmente en el poder, ¿eso significa que esté bien? A veces, muchas veces, la vía legal tiene que ser superada. Ojo, digo la vía legal, no hablo de violencia, que nadie se confunda.

Ojalá los demás aprendiéramos de ellos y montáramos un pitote, un caos tremendo, una revolución de verdad que acabara con esta bazofia de politicuchos, sindicalistas y vividores que nos gobiernan. Por desgracia, hace falta liarla parda para que te escuchen.

giovedì 18 novembre 2010

La salud

Hace unos días un amigo cooperante me envió un email. Os pongo aquí su contenido y lo que se me ocurrió al leerlo.

Su email:

SALUD

Definir la salud es algo tan dificil que solo se entiende bien cuando se pierde o cuando no se tiene.

Miles de personas en este planeta estan condenadas a entender perfectamente lo que significa, pues no tienen acceso a una Salud Publica de calidad.

Juan Luis Guerra, nos explica genialmente, lo que ocurre cuando un Estado o Gobierno no invierte lo que debiera en Salud Publica, y la cascada de despropositos sigue por todo el sistema sanitario.

Por favor, no creais que este video es broma, pues, en muchas partes del mundo, ocurre todos los dias...

http://www.youtube.com/watch?v=D5vzC39AW-c

Y si los Estados o Gobiernos no invierten en un derecho basico universal como este...?en que' invierten?

No existen paises pobres, lo que existen son paises empobrecidos.



Lo que le respondí:

El concepto moderno y occidental de salud se define como oposición al de enfermedad. Para la medicina occidental la salud es la ausencia de enfermedad, o, como dices, la salud sólo se entiende bien cuando se pierde o cuando no se tiene.

Siempre me ha sorprendido cómo las tradiciones médicas orientales definen la salud, no como ausencia de nada, sino como plenitud espiritual. Una persona puede estar enferma pero sentirse bien, de hecho, todos algún día enfermaremos de muerte, pero esto no tiene que implicar dejar de sentirnos bien.

Ya lo sé, suena a demagogia, a justificación de la injusticia, de la miseria y de la carencia de "servicios básicos", pero te aseguro que no lo es. Creo que los occidentales tenemos una mentalidad tan altiva que no vemos más allá de lo que estamos acostumbrados a ver. He visto en varios países lo que llamamos pobreza y lo que me he encontrado es, simplemente, otra cultura, he visto lo que llamamos miseria y me he dado cuenta de que no es más que otra forma de ser, tan válida como la nuestra. He visto gente que no tiene nada, que no tiene para comer, cuya letrina es la calle y que camina encorvada con la ayuda de una vara de madera y me han saludado y sonreído y deseado que Dios me bendiga sin conocerme de nada. ¿Quién está más enfermo, ese pobre de la India que sonríe sin tener nada o los millones de supuestamente sanos occidentales que me cruzo por la calle y que ni me saludan, ni me sonríen, ni se paran a desearme nada?

Todo esto me ha hecho pensar en la cooperacón, porque hace ya un tiempo que creo que, tal como hoy se concibe, detrás de todo lo bueno tiene una cara oculta que significa exportar una forma de pensar -la nuestra, la moderna y occidental- que desde luego muy poco bien ha hecho al mundo. Creo que con cada proyecto de cooperación el mundo da un paso más hacia la moderna soledad, hacia la longeva tristeza, hacia el vacío espiritual que no es otra cosa que el no encontrar sentido a una vida llena de cosas pero en el fondo colma de nada.

No digo con esto que no quiera que se haga más cooperación. Pero sí creo que en ella, tal y como se hace actualmente, hay siempre un complejo de superioridad manifiesta que lleva a "los pobres" una mentalidad clara: que con el desarrollo material el mundo será un mejor sitio. Y esto es una mentira. El único mejor sitio está en nuestros corazones. Si no los limpiamos antes, toda la cooperación que hagamos estará manchada con lo que ellos tengan.

giovedì 28 ottobre 2010

Tientas y compras y tiendas y más compras

Creo que es la tercera vez que visito el aeropuerto de Heathrow en más o menos un año, y esta vez, os lo digo en serio, me he quedado con la boca abierta. Será porque estaba aburrido, pero no me esperaba que hubiera comercio tan refinados, exclusivos y sofisticados. Y, sinceramente, no me parecen tan caros.

A los starbucks, café nero y franquicias de siempre, que se basan en bebidas rápidas, magdalenas, bollería pesada, bocadillos de pollo y atún y una decena de platos preconfeccionados de los de calienta-come-y-sal-por-patas, se han unido una pléyade de restaurantes, steak houses, sushi lounges y wine bars que ofrecen una selección de platos y una variedad de bebidas de ésas que antes uno se imaginaba que eran para personas con clase. Que el populacho, antes, con chorizo, pan y coca-cola se ponía que hasta daba las gracias. Ostras, pescado crudo, carne de búfalo o vaca argentina, quesos del mundo, vinos franceses y platos a la trufa auténtica inundan ahra el paladar que espera.

Y si te aburres, las tiendas. De souvenirs ya sólo queda Harrod's, que es como un corte inglés de baratijas caras, y una horterada que se llama Old Style que lo que venden son “productos típicos” (manteles, cojines, bolígrafos y pamplinería) cuya tipicidad está en que tienen la Union Jack estampada, los 3 colores, vamos, la bandera británica. Ahora la gente que viaja compra y regala prestigio. Tiffany, Cartier, Burberry y su pariente (imagino) Mulberry, Hermes, Bulgari, Chanel, YvesSaintLorent y Gucci. Y muchos más que no conozco. Por supuesto, también hay mac, y he de decir que no son caros. De hecho, son más baratos, que para eso es precio aeropuerto.

Pero lo que me gusta ver son los whiskeys. Empiezo en la zona pobre, que no es el Loch Castle no, nada de eso, son los del botellón caro, los Ballantines, Jameson, Jack Daniels o Deward's, a 12 pounds, 14, 20. Aparecen ofertas, 2 Chivas Regal por 39 libras, casi dan ganas de alargar la mano y sacar la tarjeta. Seguimos subiendo, marcas que no conozco, no me digáis que las diga, 35, 47, 50 pounds. Empezamos a los imposibles, 100, 200, 350. Veo uno que cuesta 400 libras y me parece que va a ser el último. Me equivoco. Una botella preciosa, enmarcada en una caja increíble cuesta algo así como 1.250 libras. Pero ahí no se queda la cosa, aún nos queda el plato fuerte. Permitidme que me ponga serio:

The John Walker. Sí, The John Walker, no, no es Johny Walker, no es el red label, ni el green label, ni el blue label, que también existen, éste se llama The John Walker. La botella no os la imagináis, es de una forma imposible, no es redonda, ni cuadrada, ni rectangular ni poliédrca. Es todo eso a la vez. La caja, acorde al suceso, tiene pinta de madera buena, lacrada, brillante, pulida.

Dejo para el final el precio. El precio. El precio.

El precio son 2.000 libras. 2.000 libras. 2.000 libras. Al cambio son 2.291 euros. Lo que cobra media España en dos meses de trabajo.

Bueno, algún día podré. Me voy a comprarme un capricho, Bombay Safire, 14,95, botella de litro, que está en oferta. Y yo que pensaba que era una cosa cara...

PD: No, no me la pude comprar. Era una oferta para los que viajan más allá de la UE. Para los de aquí hay que pagar el VAT, vamos, el IVA. Al final no era barato.