venerdì 16 aprile 2010

La increible y triste historia de un mapa.

Llegas a un sitio donde pone "turist information" y te esperas lo de siempre, una oficina, probablemente pequegna, un mostrador de colores, unos cuantos panfletos, una amable informadora y una sonriente respuesta a las cuestiones que te inquietan.
Ahora imaginad un colegio. Uno de esos, normales. Un edificio grandote, gris claro en este caso, con grandes ventanas y un patio de recreo. Todo viejo y descuidado. Imaginaos dos verjas, una cerrada y una abierta. Imaginaos entrando. Abris la verja, llegais al patio, pasais por palmeras, arboles y terraplenes. Os mira un jardinero con cara de aburrido y pasa bastante de ti. Entrais en el edificio. Vacio. No hay un alma. No hay ni muebles... bueno, si, alli en el fondo, un mostrador de colores, unos cuantos panfletos, de informadora, nada. Respuestas, por tanto, ninguna. Coges los panfletos y dices "voy a subir". Arriba lo mismo: descuidado, viejo, mira, si hay muebles, un par de sillones y un cuadro electrico, cables casi carcomidos, sueltos, mal puestos. Espera: hay alguien, un tio con bigote, casi mas negra su piel que el bigote, sale de un sitio, ni siquiera te mira, se mete en una puerta que dice "toilete". Tu a lo tuyo. Hay como 3 puertas. Esto parece la casa del misterio ?que hago? Me fijo y por una se ve un ventilador: efectivamente, hay alguien. Me encamino a su encuentro cuando oigo pasos por la espalda, que se me acercan, me giro con miedo ?que sera? Ah, si, el tio con bigote. Me decido: "can I ask you?". Le digo lo que busco: un mapa de Bhubaneswar. "?De Bhubaneswar, o de Orissa?" me pregunta. "Both", le respondo, que viene a ser "de los dos". Me invita a sentarme. Entra por una puerta donde dice "Director of turism of the Orissa region". Vaya, he tenido suerte, nada menos que el director de turismo. Oigo un trajin de papeles, abre armarios, cajones. Espero. Sigo esperando. El trajin se silencia y luego continua. Espero y sigo esperando. Vuelve el trajin y el silencio. Pasa como un cuarto de hora. Sale por fin con el mapa "aqui lo tiene" me dice. Lo recibo con una sonrisa y le digo "thank you". Veo que dice "orissa", lo abro, en efecto, es de la region de Orissa. Le digo "perdon, ?y el mapa de Bhubaneswar?". Dice algo incomprensible, me lo repite, entieno que dice que esta ahi dentro. Miro el mapa y no esta. "No, lo que quiero es, ademas, un mapa de la ciudad de Bhubaneswar, de la ciudad en que estamos, con las calles y todo eso ?me entiende?". "Jai ya ya Bhubaneswar k'ha patharataka waka waka" -me mira- "Bhubaneswar here" y me segnala un punto, el mas gordo del mapa, justo donde dice "Bhubaneswar". Claro, esta en el mapa, es la capital de Orissa. Vale, thank you de nuevo, muy amable.

Es lo que tienen los hindues, que se cree que saben ingles pero en realidad no tienen mucha idea. Y encima lo hablan con ese acento tan suyo que se les entiende aun menos, como cuando estaba en el centro de yoga al que me he medio apuntado, me dice uno "?es que no sabes ingles?". Me entraron ganas de preguntarle "?es que tu te crees que lo sabes?".

Asi es la India: hacen real aquello de la impermanencia. Nunca sabes lo que te vas a encontrar. Salgo del (supuesto) "turist information" y me doy un paseo, y mira por donde, me encuentro con otro "turist information". No tengo ganas de describir en detalle la aproximadamente hora y media que pase alli dentro, solo decir que cuando entro lo que veo es un restaurante, luego una oficina de transportes, luego un aparcamiento de autobuses, luego un hotel o algo asi y finalmente una clinica ayurveda. Como el tema me interesa voy y entro y aquello parece una carcel fantasma: un patio interior, un par de pisos de puertas, verjas y cancelas, abro y cierro y entro y salgo por donde me place, no veo un alma. Bueno si, un par de ellas, pero deben de ser eso, almas errantes, porque ni siquiera me miran, creo que si me pongo delante me atraviesan por en medio. Al final a una tercera pregunto y se va a buscar a alguien, claro, lo normal, vuelve con dos periodicos y me dice que me siente y que los vaya leyendo, amablemente se sienta conmigo y me hace de compagnero de lectura, leo en ingles sobre el barsa y sobre nadal, sobre Islandia y alguna cosa mas, pasa como media hora y luego de un subir y bajar de nuevo me dice que el medico esta ya disponible. Entro en una sala y el medico resulta ser una mujer, me pregunta, le pregunto y, ah no, no es el medico, va a buscarlo, me deja con su chiquillo, un morenito gracioso que tiene un movil cantarin y que me mira con curiosidad, me deja el movil, lo escucho, se lo devuelvo, lo escucha, me lo vuelve a dar y asi hasta que vuelve la mujer, esta vez si, con el medico, un tipo joven, bien vestido, de sport se podria decir pero con ropa cara, me explica los precios de los masajes de cuerpo y cara y de esa practica tan curiosa que consiste en derramar un hilito de aceite sobre la frente durante un rato. Me despido y le pregunto "perdone, ?donde puedo encontrar un mapa de Bhubaneswar?". "Abajo, en la oficina de turismo, esto es el hospital ayurveda". Total que bajo y mi amigo de lecturas sigue a lo suyo, es decir leyendo, y le pregunto y sonriendo me dice "not available". No disponible. Pues vaya.


Los sonidos de la India.

Si empiezo asi me direis "que bonito, la India: el silencio, las montagnas, el viento, la paz...". Podria blasfemaros. La india tiene un sonido: el pito. El pito es el sonido de la india. Es el himno, que digo, el idioma. Un pais donde coexisten como 100 lenguas, entre ellas el supuesto ingles, tiene solo un idioma comun y ese es el del pito. De coche, de moto, de cualquier forma de conduccion a motor. Los hay hasta como los de las ferias, el liloliloli de los carruseles, tanto es asi que uno podria imaginarse que detras de casa hay un tiovivo cuando lo que hay en realidad es una carretera. Me lo decia Cristina, que los hidues pitan en vez de usar intermitentes, pero lo siento, Cristina, te equivocas: los usan como los pajaritos, "pio pio", que significa "aqui estoy", y la verdad es que funciona. Vamos, que es la forma de no chocarse. Como las lineas de los carriles son meramente decorativas la mejor forma de no chocarse es indicar donde estas, y el pito es una buena forma.

Eso si, en las casas, por la magnana, es una delicia despertarse con las campanillas. Aqui se hacen los rezos con nombre de "puja", que viene a ser una purificacion. Se va a los templos, o te lo montas en casa, echas un poco de agua, cubres a Ganesh o a Shiva con flores, lo limpias con ghee y yogurt, enciendes incienso, recitas los mantras y haces sonar campanillas. En Turquia me fascinaba levantarme con el sonido de un iman cantando, y aqui es bonito hacer lo mismo con las campanillas de los brahmanes. Es algo que corta el silencio, que invita a empezar el dia, que despierta a los pajaros y a las vacas y a los perros y a las ranas y lagartijas que habitan en las calles de India. Te levantas con un cierto gusto. Luego la campanilla deja paso al bonito pito.

Las vacas, por cierto, no suenan. No dicen ni mu, literalmente. Viven felices, como los perros, callejeras, comiendo los restos de las frutas y verduras que encuentran o que les sobra a los comerciantes y que dejan en unos cubos que las vacas ya reconocen como comederos. Las vacas son como los perros. Como digo, callejeras. ?Que si son sagradas? Pues si, como los perros, como las ratas, como las serpientes y como las aragnas y los sapos y los monitos y las iguanas y como todo bicho viviente. Lo que pasa es que se les ve mas. Sera que como son grandes, pues abultan. Las vacas son respetadas, porque nos dan leche, porque nos dan colorido y porque no hay un animal mas pacifico en el universo. A veces hay que darles con una vara para que se aparten y dejen de bloquear el trafico, pero como no dicen ni mu a veces ni se inmutan. Me encanta ver las vacas, paseando, sentadicas o simplemente de pie sin hacer nada. Que es de los mas normal.

Es que aqui no se las comen. Lo mas que llegan es al pollo, y casi que con reparo. Sono como muy vegetarianos los hindues, o casi, los hay que no comen ni pollo, y los hay para los que el pollo es como un pequegno exceso que permitirse de tanto en tanto. Eso si, te os venden vivos, asi que como no tengo ganas de interrumpir el concierto de pitos y campanitas lo suelo comer preparado. Y tengo que decir que es bueno, como casi todo lo que se come en la India.

mercoledì 14 aprile 2010

India

En India existen 3 tipos de danza clasica (clasica = danza codificada y estructurada): odissi, katak y bharata natyam (aqui teneis un link con los tres estilos bailados a la vez). De la region en que estoy, Odissa, viene precisamente la primera de ellas, el Odissi, y en Bhubaneswar se encuentran algunos de los mas famosos maestros de esta danza.

Pues tras el primer dia de shock, con tipica diarrea del viajante incluida, afortunadamene ya pasada, hoy me ha ocurrido una cosa excepcional. Elena esta aprendiendo odissi en la escuela del que muchos dicen sea el mejor guru de la India (el mejor guru para este baile). Ayer hablo de mi, y una chica quiso conocerme para que le ensegnara yoga. Lo de exepcional empieza aqui: ?yo, un espagnol, ensegnando yoga en la India? Me parecia absurdo. Para que veais lo que se practica yoga por estas tierras... total, que esta magnana temprano acompagno a Elena a las clases.

La escuela no es mas que la casa del guru, una casa grande, y muy limpia, lo cual aqui es toda una alegria. Entramos y parece deshabitada, y en vez de tocar un timbre o llamar a la puerta, directamente entra. Subimos una terraza, saludamos a algunas personas, entramos por un sitio y nos metemos en la sala de baile. Alli empiezan a llegar una chica de New Mexico, una taiwanesa pero que sabe italiano, una peruana y un par de indias muy guapas, todas en perfecto sari. Luego llega la chica esta que queria hacer yoga, que no es tan chica, y que me dice que luego nos vemos, que tiene que hacer el puja (los rezos de purificacion cotidianos). Llega el guru y todas lo saludan postrandose a sus pies. Yo me quedo un momento como sin saber que hacer y el mismo se me acerca y me da la mano de muy occidental manera. Empiezan la leccion y yo me voy afuera para no molestar. Todo me parece confuso y extragno.

Me quedo en una terraza haciendo un poco de ejercicio cuando aparece la mujer que queria hacer yoga, se trae un par de colchonetas y me dice que le explique algunas cosas. Elena me habia avisado de lo que ella queria, que si le duelen los hombros, que si baten fuert con los pies, que si la postura les causa molestia a los lumbares, total que ya habia pensado unos ejercicios. Empezamos a hacerlos y me sorprendo que en realidad se mucho mas que ella, que no los hace del todo bien y que tengo que corregirla. Parece que le gusta, me pide mas y me dice que se siente muy relajada. Se nos une la chica norteamericana, hacemos un poco mas y luego se van todas.

Aparece un chaval ruso y se me pone a contar de su guru, de que vive en la india, de que busca una medicina que crece en entre China, Tibet, Nepal e India. Resulta que es el novio de la peruana y cuando me doy cuenta llevamos mas de 1 hora hablando. Me dice que si quiero ver la clase de danza y le digo que claro, que si no molesto, y me dice que para nada.

Total, que me voy a ver la clase de danza... y aqui viene lo segundo extraordinario. Mira, la danza odissi es una de las cosas mas bonitas que he visto en mi vida. Es precisio, es devocion, es una belleza en cada gesto, en cada movimiento, en cada salto, taconeo (con pies descalzos), giro o movimiento. Son mudras dificilisimos, son miradas, sonrisas, teatro mudo, es musica maravillosa, ritmo fuerte y giros elegantes. Algo precioso.

Y lo tercero extraordinario, lo mas extraordinario de todo, es cuando el ruso me cuenta que esa mujer que esta bailando, una de ellas, la mejor, que es la misma a la que le ensegne yoga, es por lo visto una de las bailarinas mas famosas de odissi de todo el mundo, una que ha estado en medio mundo, en Europa, en Japon, en norteamerica, en teatros y festivales de todos los lugares de la tierra, y de pronto me digo "vengo a la india a aprender y resulta que acabo ensegnando yoga a una de las bailarinas mas grandes de la india".

Estas cosas solo pueden pasar en este extraordinario pais.

PD: Aqui la teneis, Surja Mohapatra

venerdì 12 febbraio 2010

Ideólogos, políticos y gestores.

Asisto con perplejidad a cómo últimamente se repite en mi mente una imagen de los años de instituto. Es de cuando estudiaba ese curso ya extinto denominado COU, para los que no lo hayan conocido Curso de Orientación Universitaria, que si no me equivoco equivale al actual segundo de bachillerato. En este curso existía una asignatura llamada filosofía. Era una asignatura extraña -extraña por lo inusual de los temas que se trataban, que no por la metodología que era la de siempre, apuntes de memoria y exámenes- y en verdad un poco fea, vamos, que gustaba a poca gente. A mí me desconcertaba: era una especie de historia donde se estudiaban nombres, hechos, lugares, eventos, sólo que en vez de estudiar a reyes, sociedades o países, alta política-invasiones-guerras, lo que se estudiaba eran ideas. Las ideas que se le ocurrían a personajes simpares, pintorescos pensadores, equipos de sesudas mentes e ideólogos más o menos visionarios -o más o menos ridículos-. A mí en realidad me gustó: me hizo plantearme preguntas que jamás se me habían ocurrido y comencé a ver las cosas desde puntos de vista absolutamente desconcertantes. Creo de verdad que me abrió la mente a otras formas de entender la realidad, a nuevos modos de entender la vida, el universo, el mundo en el que vivimos e incluso a mí mismo.

Recuerdo que casi al principio se estudiaba eso, lo que fue el principio, que en occidente coincide en tiempo y lugar con la antigua Grecia. Allí se reunían el tal Tales, los Parménides, Demócrito y Epicuro, luego después los Platón o Aristóteles, o las primeras escuelas y corrientes como los estoicos o los pitagóricos. Una de esas escuelas, cuyo nombre no recuerdo, no debatía sobre la moral o la razón o sobre la felicidad o la condición humana, sino que su función era, simplemente, la de enseñar. Y no enseñaban ni moral ni razón ni felicidad ni condición humana, sino que fueron los profesores de los hijos de los ricos, en concreto de aquellos predestinados por sus familias para en el futuro aventurarse en la aventura del poder y de la política. ¿Qué es lo que enseñaban, entonces? Pues las cualidades esenciales que todo político ha de conocer: el arte de la oratoria, la negociación, el debate.

A mí esto me tiene perplejo. Se me acumula en la mente. Veo en televisión que atribuimos a nuestros políticos la capacidad de resolución de cualquier problema -económico, social, educativo, laboral, médico, legal, judicial, tecnológico, cultural, energético, fiscal, financiero, moral, ideológico-. Les atribuimos la iniciativa de reformas -de los tipos anteriores-, la discusión de ideologías, la gestión de los dineros públicos, la repartición de los bienes comunes. Y sin embargo no les veo más que discutir, discutir, discutir, pelearse empleando consignas y... pero...

Pero, ¿qué es un político? ¿Es un economista, un sociólogo, un educador, un...? ¿Es un ideólogo, es un gestor, es un iniciador de reformas? Para la mayoría, un político es aquél que se preocupa por el bien común y es elegido por la mayoría para gestionarlo.

Para mí, no.
Para mí un político es un orador, negociador, un debatiente. Una mezcla de periodista y vendedor.
El objetivo del político no es gobernar al pueblo: es convencerlo de que le vote.
La cualidad del político no es su capacidad de gestión, ni su liderazgo en ideas: es que es capaz de ser el más votado.

Creo que nadie se ha planteado que para dirigir una comunidad de personas (ciudad, región, estado, etc.) hacen falta 2 cosas: ideología y gestión. No hacen falta políticos. La ideología marca hacia dónde hay que ir. La gestión es cómo se llega allí. El político cumple una función distinta, que está vacía, y es la de liar la perdiz al pueblo enviándole los mensajes apropiados para que le voten. Debería ser, además, un buen gestor y un gran ideólogo, pero eso ya no es así. Si lo fue algún día, de verdad que se ha perdido. Hemos vuelto a la antigua Roma donde el que mandaba era el que le votaban, y el que votaban era el que mejor hablaba y mejores juegos organizaba en el coliseo, o el que más guerras ganaba.

En su día se ejecutó una división del poder en 3 poderes: legislativo, ejecutivo, y judicial. Pero la realidad es que el que copa el legislativo es el mismo que es ejecutivo y es el que decide quién se va al judicial. Y suelen ser políticos con poca o nula capacidad de gestión o de innovación ideológica. Eso sí, son los que mejor conocen los entramados de los partidos, los que mejores eslóganes inventan, los que mejor campaña de imagen tienen, los que más alto y fuerte hablan, los que... todo menos gestión e ideología.

Un político no tiene por qué ser un buen gestor, un buen gestor no tiene por qué ser un buen ideólogo y un ideólogo no tiene por qué ser un político. Son 3 cosas distintas, muy distintas, casi contrapuestas hoy en día. ¿Por qué le pedimos peras al olmo, o sea, ideas y gestión a los políticos?

sabato 28 novembre 2009

La comunidad

En mi comunidad estamos de peleas. Hace tiempo que unos vecinos vienen exigiendo más dinero para sus casas. Quieren volver a pintar sus fachadas, colocar cañerías nuevas en sus cuartos de baño, poner calefacción central y cambiar las ventanas. Además quieren decorarlas de manera distinta, “para que se note que allí los que vivimos somos nosotros”, según dicen. Y todo lo quieren hacer con dinero de la comunidad. Sostienen que son los más ricos, por tanto los que más pagan y que por eso necesitan más. Eso de que son los más ricos podríamos discutirlo, aunque por otro lado he de decir que, en parte, los entiendo. Pero también sé que la comunidad tiene otros problemas, y estos problemas son, cuanto menos, igual de importantes, y algunos incluso más.
Hace unos años que el presidente de turno se puso de su lado. Dicen que le cogió el gustillo a eso de ser presidente, y que parece que con su apoyo quiere seguir en el cargo. Pactó con ellos que les daría más dinero, que les financiaría las tuberías, que costearía parte de las ventanas y que les pintaría la fachada de un color diferente. Muchos vecinos le reprochamos que por qué ese trato de favor. Que las comunidades no se construyen así, que ciertas cosas hay que hablarlas entre todos, pero él no nos quiso escuchar. Algunos incluso llevaron la historia a los tribunales, pero éstos aún no han contestado. Hay quien me cuenta que un juez es amigo del presi, y que otro es cuñado de no sé quién. Y mientras, aquí estamos, esperando la respuesta.
Los vecinos beligerantes dicen que si los tribunales les quitan el dinero se van a vivir a otro lado, a otras casas que han visto allí arriba. En realidad llevan años diciendo lo mismo, pero al final nunca se van. Yo creo que es porque, en el fondo, saben que aquí se vive muy bien. Que como éste no encuentran otro. Que si tan ricos son y se fueran la intercomunidad del barrio les obligaría a pagar aún más, como ésos de la otra esquina, los que primero se vinieron a vivir al barrio, que son tan ricos que beben champagne y whiskey en copas de bohemia y con cuyo dinero se financian las aceras de las casas nuevas.
Yo por mi parte digo que para qué tanta pelea. Mi abuelo vivía en un corral de vecinos, mi padre en una piso pequeño, y yo, sabiendo eso, pues fíjese, mi casa adosada me parece un palacio. Que si en vez de pelearnos tiráramos todos del carro viviríamos aún mejor. Que llevamos ya muchos años, que hemos sido muy felices, que hemos vivido en paz y que si quisiéramos podríamos vivir aún mejor. Quizá soy demasiado inocente.

sabato 21 novembre 2009

El segundo cerebro

¿Dónde se forman las ideas? ¿Cómo se guarda la memoria? ¿De qué forma surgen los razonamientos? ¿En qué lugar se generan los sentimientos, las emociones, el dolor y el placer y el miedo? ¿De dónde surge lo que pensamos y lo que sentimos?

La mayoría de las personas responderían que todas estas cosas surgen y se originan en el cerebro, ese órgano enorme y misterioso que parece hacernos ser lo que somos. El cerebro, el ordenador central, la inmensa red de neuronas, células nerviosas e impulsos electroquímicos, ahí se forma todo. ¿Ahí se forma todo?

El cerebro en realidad no está aislado: las conexiones nerviosas parten del bulbo raquídeo y se dirigen a todo el cuerpo. Pasan por la columna vertebral, se ramifican y se expanden hasta el rincón más alejado, hasta el más pequeño. Captan impulsos externos, sensaciones internas, frío y calor. Impulsos eléctricos y químicos, cambios de presión, radiación electromagnética. Variaciones de cualquier género son recibidas y convertidas en señales que son reportadas hasta el computador central, que las procesa, las compara, las evalúa y genera otras nuevas. Éstas a su vez son enviadas hacia los músculos, hacia los huesos, hacia los órganos, a cada célula, que reacciona, se mueve, cambia, hace cosas. Liberan hormonas, señales químicas, movimiento, calor. Se modifican y modifican el ambiente que las rodea, lo cual genera nuevas sensaciones que son recogidas y enviadas de nuevo al cerebro. Y así sucesivamente.

Las sensaciones que captan se convierten en ideas. Si el pie capta una señal de dolor, mi atención se vuelve hacia el pie, dejando de lado el hilo de mi pensamiento para centrarse en eliminar el dolor de pie. Si la mano acaricia mi gata, la sensación de placer hace que me concentre en esa sensación y que la amplifique, generando pensamientos relacionados con la textura, el color o el olor del pelo de mi gata. Los pensamientos no surgen solos: surgen en relación con el medio en que nos encontramos.

Si contempláramos el cuerpo humano por dentro, y pudiéramos ver sólo la red mixta de neuronas y hormonas -los auténticos transmisores de información intracorpórea-, veríamos que hay dos zonas especialmente entretejidas por éstas: uno es, claro que sí, el cerebro, y otro es, fíjate, la barriga. La barriga es un centro nervioso y hormonal de una importancia crucial. En la barriga (y aledaños) se concentra el mayor número de órganos vitales de todo el cuerpo: estómago, intestinos, riñones, hígado, páncreas, órganos sexuales y más aún. Pero además, en la barriga surgen y terminan algunos de los nervios más importantes para la vida, y en especial algunos de los encargados de la relajación y el bienestar: los que forman el sistema nervioso parasimpático. En la barriga se produce el mayor gasto de energía y esfuerzo que el cuerpo realiza todos los días: la digestión. En la barriga se almacena la mayor cantidad de residuos, toxinas, sustancias tóxicas y desechos que han de ser eliminados: las heces. En especial, el intestino delgado cumple una función muy sutil pero muy importante, porque no sólo es la zona en la que se hacen las últimas y cruciales fases de la digestión, no sólo es la puerta por la que entran al cuerpo los alimentos, sino que es, además, una zona en la que se generan gran parte de las defensas del organismo. Y, por si fuera poco, hace de espejo a todas las emociones y sensaciones que ocurren en el cerebro, produciéndose una continua interacción entre ambas partes. Es por esto por lo que se le llama muchas veces el segundo cerebro.


El cerebro (de arriba) no está solo: su función de pensar y sentir y traducir sensaciones se realiza en sintonía con todo el resto del cuerpo, y en especial coordinación y relación con este segundo cerebro. Y, qué curioso, si resulta difícil mantener en forma (al menos físicamente) ese primer cerebro (porque no tenemos acceso a él), sí que podemos actuar sobre el mismo ejercitando y manteniendo adecuadamente este segundo cerebro.

En el yoga (hablo del yoga porque es lo que conozco) prácticamente todas las posiciones y ejercicios y las técnicas de respiración actúan, directa o indirectamente, sobre la zona de la barriga. Existen técnicas específicas de limpieza y puesta a punto que se dirigen a la zona abdominal. Las prácticas de relajación y concentración inciden una y otra vez en el bienestar de la panza. De esta forma, actuando por esta puerta, se accede al bienestar global de todo el ser humano, alcanzando no sólo su parte física, sino también racional, mental y emocional.

Y la alimentación, que nos aporta la vida en forma de nutrientes, nos puede aportar tranquilidad, relajación, y sensaciones de alegría y felicidad. Si consumimos alimentos que alegren a la barriga -esto es, frutas frescas, verduras, cereales con fibra y alimentos integrales- y reducimos las bombas de grasas y proteínas animales, necesarias pero de difícil digestión, conseguiremos descargar de trabajo al estómago, intestino y demás órganos involucrados en su descomposición y absorción. Una digestión de arroz y verduras dura apenas una hora, mientras que una de carnes y fritos puede durar más de tres. La sensación de bienestar que surge tras un buen tránsito intestinal es reconfortante, mientras que el malestar causado por una digestión pesada o por una excesiva acumulación de heces nos lleva a sentirnos mal, estresados, cansados y sin energía.

Por esto, el ejercicio y la alimentación son más importantes de lo que habitualmente se piensa: no sólo son necesarios para la subsistencia, sino que nos ayudan, una vez satisfechas las primeras necesidades, a pensar mejor, a sentir mejor y a vivir más felices y en paz con nosotros mismos.






giovedì 19 novembre 2009